Un grave golpe a la seguridad ha conmocionado al nordeste antioqueño. En la mina El Silencio, ubicada en Segovia, un grupo de entre 30 y 40 individuos, descritos como vestidos de negro, llevó a cabo un audaz asalto que culminó con el robo de más de dos toneladas de material aurífero.
Los detalles preliminares apuntan a una operación con tintes cinematográficos, iniciada en la madrugada del 15 de abril. Se conoció que dos sujetos, vestidos con uniformes similares a los de Aris Mining, la empresa operadora, intentaron acceder a las instalaciones. Tras un intento fallido de sobornar a los vigilantes, la situación escaló rápidamente.
Minutos después, un contingente numeroso y armado irrumpió en la mina, logrando someter al personal de seguridad. Durante el incidente, uno de los guardias resultó herido por arma de fuego, mientras que el resto fue despojado de sus armas y pertenencias, y retenido por aproximadamente tres horas.
Durante este período de control, los asaltantes lograron extraer cerca de 2.100 kilogramos de mineral aurífero de uno de los niveles de la mina. Un dato que ha generado particular desconcierto es la aparente ausencia de registros de este millonario robo en las cámaras de seguridad del lugar, lo que plantea interrogantes sobre los protocolos de vigilancia de la operación.
Las autoridades ya están al tanto de lo sucedido y han iniciado las investigaciones pertinentes. El objetivo es esclarecer la compleja logística de este golpe, identificar a los responsables y determinar el paradero del valioso material sustraído.


