La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) presentó una propuesta para construir un “acuerdo nacional” en Colombia con el fin de “superar la crisis estructural y el conflicto social, político y armado de más de siete décadas”, enmarcando su planteamiento en un contexto de tensiones internas y lo que denomina “agresiones del imperialismo norteamericano”. 

El comunicado de la delegación negociadora sugiere que la actual campaña electoral con elecciones legislativas y presidenciales previstas para 2026 sea la oportunidad para debatir este pacto y que el próximo gobierno lo aborde como mandato constitucional.

Entre los ejes del acuerdo están la defensa de la soberanía, erradicación de la pobreza, fin del paramilitarismo y corrupción, un nuevo modelo económico, lucha contra el narcotráfico con participación comunitaria, así como transformación de las fuerzas armadas y protección del medio ambiente. 

El ELN señala que su propuesta busca responder a una “crisis estructural” que ha alimentado años de violencia y desigualdad, y plantea que la sociedad civil tenga un rol protagónico, proponiendo incluso que el Acuerdo Nacional se legitimice como proceso constituyente popular respetado por futuros gobiernos.